El perro de Sartre

Abd Al-Ahad
2 min readJul 10, 2023

El perro de Sartre ocupa el espacio que él no ocupa

Llegó allí por sí mismo

Aunque no fue su voluntad estar.

El perro persigue su cola

Alguna razón le impulsa

Aunque no es la misma razón que supone Sartre

que le observa y juzga.

El perro no reconoce su razón

no sabe que la posee

No cuestiona su existencia

Así que para Sartre es sólo un perro

que va feliz tras su propia cola

¿Beneficia la ignorancia al perro?

¿O atormenta al intelecto que desola?

La razón sin raciocinio

El raciocinio sin razón.

Prefiero no anteponer mi libertad

Cuando desconozco la totalidad de las opciones, mías y de los demás

Aunque pienso y existo

Termino siendo esclavo de mis decisiones bajo la influencia de las modalidades

Y acabo, aunque no quiera, perturbándoles la paz.

Prefiero no juzgar la apariencia

Cuando no soy yo la causa del contenido

Aunque las convenciones moldean silogismos

No alcanza mi voluntad a condicionar los efectos

A transmigrar los fenómenos no alcanzan mis sentidos.

Prefiero no asignarle maldad al caos, a la destrucción y a la muerte
Cuando no vislumbro el primer ni último eslabón de la cadena
Aunque limita la experiencia en vida al espíritu inmortal
Me dejo guiar en total despojo por el que nadie sabe
Lejos de la difusa realidad, cerca del pensamiento de la unidad.

Prefiero reconocer el potencial en la simplicidad
Cuando la existencia misma es una idea
Aunque la ciencia abdica ante el poder político del hombre maleable
Los fundamentos nacidos de falsas premisas: alimentos de la dialéctica discontinua
Terminan descubiertos en silencio por la insatisfacción de la mente sin mente
Porque depende lo que se piense, las cosas son lo que se dice de ellas y dejan de ser
Porque cualquier definición es franqueable ante la luz del que más pueda ver.

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Abd Al-Ahad

Abd Al-Ahad seudónimo de Abraham Elías Jattin Mangones. Nacido en la ciudad de Lorica, Córdoba, Colombia.